0:00 Vamos al lío. Si se tiene un negocio que vive de los pedidos automáticos en Amazon, hay un miedo constante, el bloqueo inesperado que lo para todo en seco. Bueno, pues en este análisis vamos a meternos de lleno en una estrategia defensiva que es clave, no solo para sobrevivir, sino para que el negocio siga rodando sin problemas, pase lo que pase. 0:17 Venga, empezamos. Y aquí va la pregunta del millón, que parece muy simple, pero es que lo es todo. ¿Para un negocio automatizado nos vale con una única cuenta de Amazon? La respuesta es un no rotundo. O sea, ni de broma. Confiarlo todo a una sola carta es la receta perfecta para el desastre. Ahora veremos por qué la clave de todo esto es construir un sistema que aguante lo que le hacen y hacerlo desde el principio. Esta imagen, esta imagen es la pesadilla de cualquiera que venda online. Ver esa palabrita desactivado ahí, al lado 0:49 de la cuenta de Amazon. Es que no es un aviso, ¿no? Es un stop, un parón total de todo el negocio. Entender bien lo que significa este riesgo es el primer primerísimo paso para montar una defensa que de verdad sirva para algo. 1:03 Bien, hablemos de la amenaza real. El problema de fondo, la raíz de todo, es la inestabilidad de la cuenta. Cuando se automatizan los pedidos, cualquier cosa que a Amazon le parezca un poco rara, un pico de actividad, por ejemplo, puede hacer saltar todas las alarmas. Y de repente, la cuenta está en peligro. Aquí la estabilidad no es algo que está bien tener, ¿no? Es una cuestión de pura supervivencia para el negocio. Vale, entonces, ¿qué hacemos? ¿Cuál es la solución? Pues mira, no se trata simplemente de tener una cuenta de respuesta ahí por si acaso. La verdadera clave es otra. Es construir un sistema que sea resistente desde su nacimiento. 1:37 Un sistema que si le dan un golpe, se levanta y sigue funcionando como si nada hubiera pasado. 1:42 Esa es la diferencia, ¿sabes? Entre tener algo frágil y algo que es de verdad robusto. 1:46 Y aquí entra en juego nuestro escudo, nuestra gran defensa, la estrategia de las cuentas múltiples. El concepto es súper simple, pero de verdad es potentísimo. En lugar de apostarlo todo a una sola carta, lo que hacemos es repartir el trabajo y el riesgo. Y para organizar todo este tinglado, vamos a usar una plataforma de gestión, como por ejemplo Hustle Code Reel, que nos ayuda a manejarlo todo. 2:10 Y mirad, así es como se ve por dentro. Es que es muy visual. La plataforma, HGDR en este caso, permite conectar varias cuentas de Amazon a la vez. Y lo mejor es que las gestiona solita. 2:21 El sistema va rotando los pedidos de forma automática entre todas las cuentas que estén activas. Es una idea brillante, la verdad, porque convierte lo que era un riesgo gigantesco en una ventaja para operar. ¿Y por qué funciona tan bien esto? Pues por tres razones muy claras. Primero, se reduce el riesgo. Lógico. No se está quemando una sola cuenta con un montón de pedidos. Segundo, se aumenta la capacidad. Se pueden procesar varios pedidos al mismo tiempo. Y tercero, que esto es lo más importante de todo, mejora la resiliencia. Si por lo que sea una cuenta cae, 2:53 las otras siguen ahí, al pie del cañón. El negocio no para. 2:57 Vale, perfecto. El por qué ya lo tenemos claro. Ahora vamos a ver el cómo. Porque para que esta defensa funcione como un reloj, la configuración de las cuentas es, bueno, es crítica. Y hay unas cuantas reglas que sencillamente no se pueden negociar. A ver, cada cuenta que se conecte al sistema tiene que cumplir estos tres requisitos. Y no hay excepciones, ¿eh? Primero, tiene que ser o Amazon Prime o Business Prime. Segundo, su uso debe ser exclusivo para los pedidos automáticos. Y tercero, y esto es vital, de verdad, nunca, jamás, usarla para compras personales. Esta separación es la 3:31 primera línea de defensa. Y es que la diferencia es como la noche y el día. Mirad, con una cuenta dedicada solo para el negocio, la automatización va como la seda. Es estable y el riesgo de bloqueo es bajísimo. Pero en el momento en que se mezcla con el uso personal, que si navego un poco, que si me compro algo, que si cambio una configuración, se empiezan a crear interferencias. Y eso lleva a errores, a fallos, y el riesgo de bloqueo se dispara. Pero la cosa no acaba en la cuenta, ¿eh? La defensa tiene que ir más allá. Hay que pensar también en los pagos. La gestión de cómo se paga es igual de 4:04 importante que la parte técnica. Es como si pusiéramos un cortafuegos, pero financiero, para proteger todo el sistema. Y en este punto, la recomendación es muy, muy directa. Mejor usar tarjetas de crédito que de débito. ¿Y por qué? Pues es bastante sencillo. Cuando hay un volumen alto de compras automáticas, los sistemas de Amazon interpretan que las tarjetas de crédito son más estables, más fiables. Y eso, pues eso ayuda a no levantar sospechas innecesarias. Y ahora, por favor, muchísima atención, porque esta es la regla de oro de todo este tinglado. Si bloquean 4:36 una cuenta de Amazon, la tarjeta de crédito que estaba asociada a ella queda, digamos, marcada, comprometida. Por lo tanto, y esto es un no rotundo, no se debe reutilizar esa misma tarjeta en una cuenta nueva. Nunca. Esa tarjeta se considera que está quemada. Vale, ¿y qué pasa si a alguien se le ocurre ignorar esta regla? Pues el resultado suele ser siempre el mismo. Bloqueo instantáneo de la cuenta nueva. 4:59 ¿Por qué? Porque Amazon ya ha fichado esa tarjeta, la ha vinculado con actividad sospechosa. En el momento en que la vuelve a detectar, ¡zas! La cuenta nueva cae. Es la forma más rápida de tirar por la borda todo el trabajo. A ver, seamos sinceros. Por muchas precauciones que se tomen, a veces pasa. 5:14 Un bloqueo puede ocurrir. Pero entrar en pánico no es una opción, no soluciona nada. Lo que hace falta es un plan, un protocolo de acción claro y metódico, para que el daño sea el mínimo y para volver a estar 5:24 operativos lo antes posible. Y 5:26 este es el protocolo de recuperación. Son cuatro pasos. Primero, aislar. Inmediatamente se saca la cuenta bloqueada de la rotación en HGR. Fuera. Segundo, reemplazar la tarjeta. Hay que conseguir una tarjeta de crédito nueva, pero nueva de verdad, sin ningún tipo de vínculo con la anterior. Tercero, reemplazar la cuenta. Con esa tarjeta nueva se crea una cuenta de Amazon nueva. Y cuarto y último, integrar. Se añade esa cuenta limpita y nueva devuelta al sistema de 5:57 HGR. Si de todo este proceso de 5:59 recuperación hay que quedarse con una sola idea, que sea esta. El mantra es sencillísimo. Reemplazar siempre, nunca reutilizar. Así de fácil. Ni la cuenta ni, por supuesto, la tarjeta. Es que es la única manera de garantizar que la recuperación sea limpia y no de problemas más adelante. Y lo mejor de todo es que buena parte de esta defensa ya viene automatizada. 6:22 La propia lógica de una herramienta como HGR está pensada para esto. Rota las compras entre todas las cuentas activas para que ninguna se sobrecargue. Y esto no solo protege el sistema, sino que permite que el negocio crezca, que escale, de una forma mucho más segura y rápida. Venga, vamos a resumir. 6:38 Los puntos clave para tener un negocio resistente a prueba de balas son estos cuatro. Uno, usar varias cuentas de Amazon Prime. Dos, dedicar estas cuentas solo y exclusivamente al negocio. Tres, la regla de oro, nunca reutilizar la tarjeta de una cuenta bloqueada. Y cuatro, dejar que la lógica de rotación automática de HGR haga el trabajo sucio y proteja las operaciones. Y terminamos con una última reflexión que creo que es importante. Toda esta estrategia va mucho más allá de simplemente evitar que Amazon bloquee una cuenta. Es un principio fundamental de negocio. Así que la pregunta final es, ¿el negocio 7:11 está construido para aguantar un golpe y ya está, a cruzar los dedos? ¿O está diseñado para adaptarse, para recuperarse y para seguir creciendo sin importar lo que pase? Ahí, ahí está la verdadera clave de la resiliencia.